El proceso de transformación neoliberal en el que ha entrado nuestro país desde 1980 ha ocasionado la profunda y acelerada modificación de las estructuras económicas,
políticas, tecnológicas, laborales, productivas, que mantiene la sociedad mexicana desde hace décadas. Dentro de estos cambios destacan especialmente por su rápida transformación las mutaciones que han experimentado algunas zonas del esqueleto cultural de nuestra sociedad.
esta forma, observamos que motivado por la necesidad de movilizar el enorme flujo de mercancías que acceden al país por la apertura de fronteras comerciales, a través de la incorporación de nuestra sociedad al Acuerdo General de Aranceles y Comercio (GATT) y de la firma del Tratado de libre comercio con Estados Unidos y Canadá, en el ámbito económico se produce en nuestra república una nueva mentalidad que actúa como cemento ideológico articulador de todas las clases sociales en una sola práctica: el neoconsumo. Dicha ideología se caracteriza por difundir intensamente la propuesta que plantea: para ser modernos, estar al día y mantenerse adaptados a la permanente dinámica de cambio que se vive en el mundo hay que consumir constantemente los nuevos productos, especialmente extranjeros, que produce la
modernidad. De esta manera la nueva ecuación social formula la concepción consumo igual a progreso social.
Por lo tanto, la apertura económica del mercado mexicano produce una acelerada modernización del
consumo nacional ya que nuestra sociedad, sin estar preparada, ahora consume muchos productos que se elaboran en otras latitudes. Comparando la viunculación que se da entre produción, innovación y consumo observamos que en relación con este se ha dado un disparo brutal en la velocidad de reacción de los consumidores, quienes se han lanzado a la adquisición de productos importados, mientras que la de las empresas nacionales para producir los bienes que se requieren es 100 veces menor y la velocidad de la industria para introducir innovaciones es de 1,000 veces menor. De esta manera, con la introducción del proyecto neoliberal en el país se configura peligrosamente un mercado moderno de consumo antes que una infraestructura de producción e innovación industrial